Claves para campañas en zonas rurales

Trabajar campañas políticas en zonas rurales de América Latina supone un verdadero reto por lograr sobreponerse a las heridas que la pobreza y la miseria generan en términos de cultura y educación ciudadana.

Luego de acompañar varios procesos electorales y de gobierno en sectores rurales de Colombia, Ecuador, Perú, Dominicana, El Salvador y Mexico; puede uno comprender que es el mismo sistema político el que permite que se den fenómenos como la corrupción, la pobreza o la violencia.

Los procesos electorales se rigen por normas legales que varían en cada país, pero en America Latina se pueden ver unas constantes en relación con la organización, logística, comportamiento del elector, publicidad, comunicación, participación ciudadana, ciencia política y movilización en tierra. Aunque existan situaciones y factores que deben ser analizados a la luz de cada contexto cultural, social e histórico es innegable que existen factores muy similares en la región desde Mexico hasta la Argentina.

Podemos decir que la gran diferencia reside en el contraste entre las grandes zonas urbanas y sus periferias con las demás regiones del país. Regiones olvidadeas en las propuestas de descentralización de nuestros países-estados y por ello, son escenarios de miseria, exclusión y bajo nivel educativo y cultural que se evidencia en cada proceso electoral y se convierten en variables para tomar en cuenta a la hora de trazar una estrategia de triunfo en lo electoral.

Compartimos diez claves que es importante seguir cuando se quiere trabajar estrategia de tierra en una campaña política en zona rural, teniendo en cuenta que cada caso es distinto y podría haber variables de las que planteo que deberían pasarse por un filtro llamado: investigación.

Olvídese de medios de contacto sofisticados y piense más en los contactos de sms, llamadas telefónicas y reuniones presenciales como canales de contacto con líderes y comunidad. 

Hay social media que generan oportunidad y otras que solo son un factor de dispersión de lo esencial. Regule, revise no cometer errores y no pierda mucho tiempo en esto si su investigación no le refleja impacto.

Gerencie el rumor y sepa aprovecharlo para gestar hechos políticos con base en expectativas, historias incompletas, preguntas y otros relatos que le favorezcan.

Aplique control de calidad a la selección de la muestra de sus investigaciones para que se evidencie qué hay un margen de error inferior al 5%.

Trabaje un instrumento interno de recolección de información que le permita revisar la zona rural sin acumulación con zona urbana e incluso con los sectores rurales separados para medir las cabeceras urbanas de cada zona rural.

Tenga presente en su presupuesto logístico que generalmente el voto rural o periférico es más costoso en contacto de campaña, triplete y logística de votación.

Trate de georeferenciar sus base de datos y cruzar ello con los recorridos de su o sus candidatos y con el crecimiento que le reflejan las encuestas, ahí es donde se mide la efectividad del trabajo.

Evite entregar recursos a los líderes de sectores urbanos o rurales para su ejecución sin un plan previo de inversión y un control estricto del gasto, incluso busque que otros integrantes del equipo en el territorio estén informados y hagan auditoría del uso de estos recursos.

Genere eventos y estrategias de presencia en el territorio que se concreten con las comunidades. Es un error trasladar formas exitosas de visibilidad urbana de la campaña a un sector rural y peor aún es pensar que todos los sectores rurales va a aceptar un evento, certamen o ejercicio público de la misma manera.

Planee el día D específicamente para la zona rural, las dinámicas de transporte, movimiento son diferentes para la votación.

(5) Comments

  • Mauricio Florez Morris 26 enero, 2019 @ 2:45 pm

    Interesante temática. Algunos consejos como “Aplique control de calidad a la selección de la muestra de sus investigaciones para que se evidencie qué hay un margen de error inferior al 5%.” son aplicables tanto a zonas rurales como a zonas urbanas. Como bien indica el texto, no se puede pensar que todas las zonas rurales son lo mismo. Diferencias culturales, económicas, étnicas, etc deben ser tenidas en cuenta. Sin embargo, si hay elementos en común: la importancia de la radio como medio de comunicación (e integración) de la población y los horarios donde hay picos de audiencia. En muchos casos los fines de semana son claves, porque es cuando se va a “mercar” a la cabecera del municipio. Y por supuesto es fundamental tener en cuenta la parte de comunicaciones desde las facilidades de transporte del candidato y los votantes (en el día de las elecciones) hasta la cobertura de la red de teléfonos móviles. Nunca sobra llevar baterías para recargar aparatos y unas botellas de agua extra para beber. Por supuesto la seguridad es otro elementos fundamental que se debe tener en cuenta. Muchas cosas salen “mejor” si la campaña tiene un buen equipo de avanzada con tareas claras para realizar antes de que llegue el candidato.

  • Maria Fernanda Plazas Bravo 10 febrero, 2019 @ 11:16 pm

    Mil gracias Miguel por su información, es muy valiosa, para quienes realizamos el ejercicio político en las zonas rurales

  • Angela Kohler 20 febrero, 2019 @ 5:54 am

    Excelente mirada, es una gran parte de la población que se olvida, porque la concentración se da en las grandes ciudades y desde allí es desde donde normalmente vemos las estrategias de marketing.

    Gracias Miguel

    Angela K

  • Harold castillo 28 marzo, 2019 @ 12:36 pm

    Muy bueno el tema

  • Orlando Malca Alva 24 abril, 2019 @ 11:32 pm

    Un excelente análisis, definitivamente el comportamiento es muy diferencia entre urbano y rural, la desconfianza es de mayor grado.

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